Ginebra, 3 de marzo de 2026 — En el marco de la 61ª sesión ordinaria del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, la Relatora Especial sobre la situación de las personas defensoras de derechos humanos, Mary Lawlor[1], presentó su último informe temático titulado "Defender la dignidad y reivindicar los derechos: personas defensoras de los derechos humanos se aferran a los valores universales mientras otros los abandonan" (A/HRC/61/40). Con esta intervención, Lawlor cerró seis años de un mandato marcado por la denuncia incansable de las amenazas que enfrentan quienes defienden los derechos humanos en todo el mundo.
Un informe que da voz a 300 defensores de 82 países
El informe A/HRC/61/40 constituye una pieza sin precedentes en su alcance. La Relatora recibió aportes de 300 defensores de derechos humanos provenientes de 82 países y territorios, lo que convierte a este documento en el más amplio de su mandato. El informe explora las motivaciones que impulsan a las personas a defender los derechos humanos a pesar de los riesgos, y examina la efectividad de los mecanismos internacionales diseñados para brindarles apoyo.
Lawlor advierte que el derecho a defender los derechos, consagrado en la Declaración sobre los Defensores de Derechos Humanos, está bajo una amenaza creciente. Los Estados "reniegan de sus compromisos internacionales en materia de derechos humanos" mientras que las personas defensoras son quienes "mantienen viva la promesa de la Declaración Universal de Derechos Humanos". El informe concluye con recomendaciones dirigidas a Estados miembros, al sistema de Naciones Unidas y a la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OACNUDH), instando a que se reafirme el compromiso con el derecho internacional y se eviten medidas que restrinjan las actividades o el financiamiento de las personas defensoras.
El aporte ecuatoriano: un diagnóstico que llega a Ginebra
Uno de los insumos utilizados para la construcción de este informe fue el diagnóstico "La lucha por la libertad, la dignidad y la vida", elaborado por la Pastoral Social Cáritas Ecuador y FIAN Ecuador en el marco del proyecto "Protección de personas defensoras de derechos: Tejiendo redes por la libertad y dignidad". Este proyecto, financiado por la Unión Europea, tiene como entidad asociada a la Defensoría del Pueblo del Ecuador.
El diagnóstico, presentado en 2025 contó con la participación de más de 70 personas defensoras de derechos de las regiones Costa, Sierra y Amazonía del Ecuador. El documento analiza la situación de quienes defienden derechos frente a procesos de criminalización, amenazas, campañas de desprestigio entre otras. Su inclusión como referencia en el informe de la Relatora Especial ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU representa un reconocimiento de la relevancia de la problemática ecuatoriana en el contexto global y subraya la importancia del trabajo de documentación y denuncia que realizan las organizaciones de la sociedad civil ecuatoriana.
Las palabras de Lawlor: entre la esperanza y la denuncia
En su discurso ante el Consejo, Lawlor no ahorró palabras al referirse tanto al valor de los defensores como a la insuficiencia de las respuestas estatales. Sobre los defensores, expresó con profunda emotividad: "Han sido y continúan siendo heridos por sus experiencias, y aun así sus corazones siguen hambrientos de justicia. Escuchen a su corazón, porque en el latido de su corazón reside la esperanza de la humanidad."
Y al confrontar las intervenciones de los gobiernos durante la sesión, la Relatora fue directa y contundente: "A veces pienso que estoy en el país de las maravillas. Lo que escuché hoy fue una mezcla de verdad y mentiras. Hay algunos esfuerzos concretos que quiero aplaudir porque están avanzando para proteger a quienes defienden los derechos humanos, pero también hay mucha cortina de humo y mucho intento de limitar el daño reputacional."
Lawlor exigió a los Estados voluntad política concreta: "Deben tener leyes, políticas y procedimientos para proteger a las personas defensoras de derechos humanos. Deben encontrar algo de firmeza cuando se trata de voluntad política. Deben desarrollar mecanismos de protección independientes de ustedes mismos".
La respuesta del Estado ecuatoriano
El gobierno de Ecuador participó en la sesión del Consejo de Derechos Humanos y señaló que, junto con la Defensoría del Pueblo, lidera una mesa interinstitucional para la construcción de una Política Integral para la Promoción y Protección de los Derechos de las Personas Defensoras de Derechos Humanos y de la Naturaleza, así como de periodistas. Según la delegación ecuatoriana, se ha culminado la fase teórica del proceso y se avanza en el diseño de una metodología de diagnóstico cualitativo para identificar situaciones de riesgo a escala nacional.
Este pronunciamiento adquiere particular importancia si se considera que el país aun no cuenta con un mecanismo especializado de protección para personas defensoras de derechos humanos. En este sentido, el diagnóstico “La lucha por la libertad, la dignidad y la vida” —que aportó insumos al informe de la Relatora Lawlor— se configura como una base técnica relevante para orientar la construcción de dicho mecanismo especializado. El desafío ahora es que las palabras pronunciadas en Ginebra se traduzcan en políticas públicas efectivas en Quito y en cada territorio donde las personas defensoras arriesgan su vida por la justicia social.
[1] Mary Lawlor tiene una trayectoria dedicada a quienes defienden derechos. Originaria de Dublín, Irlanda, lleva más de cuatro décadas comprometida con la causa de los derechos humanos. Fue miembro de la Junta de Amnistía Internacional Irlanda y fundadora Front Line Defenders, una organización internacional dedicada específicamente a la protección de defensores en situación de riesgo. Su enfoque centrado en las personas y su contacto directo con defensores in situ la han distinguido como una de las voces más comprometidas del sistema de Naciones Unidas.


