domingo, febrero 1, 2026

Agroecología que florece: así avanzan las parcelas comunitarias del proyecto #SobreLaMesa

En las comunidades rurales de Chimborazo, Esmeraldas y Santa Elena, pequeños lotes de tierra se están convirtiendo en laboratorios vivos de soberanía alimentaria. Bajo el paraguas del proyecto “Sobre La Mesa”, la instalación de parcelas agroecológicas comunitarias acompaña el proceso de fortalecimiento de los conocimientos de promotoras y promotores locales, demostrando en la práctica que es posible revalorizar los conocimientos ancestrales para producir alimentos diversos, sanos y coloridos sin depender de agrotóxicos.

La agroecología no es solo una técnica; es una respuesta de fondo a la desnutrición y a la desigualdad en el acceso a una alimentación nutritiva”, explica el equipo formador del proyecto.

Tres provincias, un mismo objetivo

Flores (Chimborazo).

En la parroquia Flores, las parcelas comunales se han convertido en  espacios de trabajo solidario y de convidar conocimientos locales. Las primeras cosechas de maíz y hortalizas —cultivadas con abonos orgánicos y semillas nativas— ya nutren a las familias que hicieron posible la siembra. “Producir limpio y en comunidad demuestra que otro modelo agrícola es viable”, señalan las  personas participantes.

UOCE- Esmeraldas.

La Unión de Organizaciones Campesinas de Esmeraldas (UOCE) lidera la transición agroecológica en la zona. A partir de las parcelas pilotos, las comunidades han comenzado a elaborar y aplicar bioinsumos en cultivos de cacao y huertos de subsistencia. Mencionan que producto de aquello las plantas se muestran más sanas, productivas, los  suelos revitalizados y una creciente autonomía frente a los paquetes de agrotóxicos.

Pueblo Wankavilka: Santa Elena.

Para el pueblo Wankavilka, la parcela es mucho más que un espacio de producción: es un punto de encuentro intergeneracional. Jóvenes que antes veían la agricultura con desinterés ahora se acercan para aprender técnicas ancestrales y experimentar nuevos cultivos con tecnicas agroecológicas. Los mayores comparten saberes; los y las adolescentes aportan fuerza y curiosidad, y juntos cultivan alimentos que refuerzan la dieta familiar. Los frutos cosechados también se traducen en que son un referente de modelo de producción, lo que ha motivado a realizar encuentros e intercambios entre varios actores del territorio.

Sembrar futuro

Las parcelas comunitarias son apenas un primer paso. Cada semilla germinada respalda un sistema alimentario más justo, resiliente y nutritivo. A medida que estas experiencias se multiplican, crece también la inspiración de otras comunidades que visitan los cultivos y comprueban su eficacia.

El trabajo continúa: la temporada de siembra se renueva, los talleres de agroecología se profundizan y las alianzas entre organizaciones rurales se fortalecen. Mientras la tierra florece, también lo hace la convicción de que la solución a la desnutrición crónica infantil y el hambre pasa por recuperar el control sobre la producción, lo que comemos, proteger la biodiversidad y reforzar los lazos comunitarios.

Porque, como recuerdan las personas que producen alimentos a pequeña escala de “Sobre La Mesa”, sembrar de forma sana es cosechar dignidad.

Las parcelas comunitarias son parte del proyecto #SobreLaMesa ejecutado por FIAN Ecuador en alianza con la Defensoría del Pueblo de Ecuador - DPE y con el financiamiento del Fondo Ítalo Ecuatoriano para el Desarrollo Sostenible.

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